8 factores a tener en cuenta al comprar bombillas LED

La tecnología LED es relativamente nueva en nuestras vidas diarias, por ello todavía surgen algunas dudas a la hora de comprar bombillas de este tipo, sobre todo teniendo en cuenta que son productos que duran varios años.

Te traemos las claves a tener en cuenta a la hora de elegirlas, para hacer una compra informada, consciente y responsable.

No pienses en Vatios (W), piensa en Lúmenes (Lm)

Los lúmenes (Lm) indican la cantidad de luz que emite una bombilla. Los vatios (W) indican su consumo. Al contrario de lo que ocurría con las antiguas bombillas (incandescentes, halógenas o bajo consumo), con la tecnología LED más vatios no suponen más luz. Esto se debe a que esta tecnología está en constante evolución y cada vez ofrece más luminosidad con menos consumo, es decir, cada vez ofrece más lúmenes con menos vatios.

¿Has pensado en la temperatura de color?

No todas las bombillas iluminan del mismo color: existen bombillas de luz cálida o de luz fría, y también de todo el espectro de tonos entre ellas. No es lo mismo una cocina que una sala de estar: cada color provoca diferentes ambientes y sensaciones visuales y es muy importante elegir la adecuada para cada espacio.

La temperatura de color se mide en kelvin: cuantos más kelvin, más fría la temperatura. Generalmente, se utilizan tres tonos:

– 3000K: blanco cálido. Un tono que invita a la relajación, ideal para salones y dormitorios.
– 4000K: blanco neutro. Es un tono que imita la luz natural, cada vez más utilizado tanto en oficinas como hogares por tratarse de un agradable término medio.
– 6500K: blanco frío. Un tono estimulante que activa la mente, ideal para zonas de trabajo y tareas como oficinas o talleres.

El ángulo, ese gran olvidado

El ángulo de una bombilla indica la anchura del haz de luz que ésta emite. Esto influye en cómo se distribuye la luz: un mayor ángulo de apertura ilumina una mayor superficie pero con menos intensidad, mientras que un menor ángulo concentra toda la intensidad de la luz en una menor superficie. Para hacernos una idea, en la iluminación general se recomiendan bombillas con ángulos entre 60º y 160º, pero para iluminación puntual (rincones, cuadros u obras de arte), lo ideal son ángulos entre 15º y 35º.

¿Cuánto vive una bombilla?

La vida útil de las bombillas LED es notablemente mayor que la de las tradicionales. Pueden oscilar entre las 20.000 y las 100.000 horas de vida (las incandescentes tenían unas 2.000), según la tecnología empleada. Para hacernos una idea, 50.000 horas podrían traducirse en unos 20 años de uso doméstico, considerando que se mantenga encendida durante una media de 5 horas diarias.

La vida útil indica que, al menos durante esa cantidad de tiempo, la bombilla va a lucir al menos a un 80% de su luminosidad. Es importante saber que, una vez terminada su vida útil, no se apaga sino que sigue funcionando, aunque con un menor rendimiento luminoso.

Lo que está claro es que una bombilla LED es una compra que compensa con creces, tanto por su vida útil como por su ahorro energético.

Cuidado con los reguladores

Por regla general, los reguladores de las bombillas tradicionales no son compatibles con las de LED. Esto se debe a que las LED ofrecen un consumo tan bajo que no llegan a la carga mínima que necesita el regulador para poder funcionar. Recomendamos adquirir bombillas LED con su regulador correspondiente.

La importancia del color

Aunque en la iluminación doméstica no es un factor demasiado importante, el índice de reproducción cromática (o CRI) representa la fidelidad con la que la bombilla reproduce los colores. Hay que tenerlo en cuenta a la hora de iluminar comercios, para que los productos, y especialmente los de alimentación, ofrezcan un buen aspecto. Este índice se calcula sobre un total de 100, siendo 0 el peor y 100 el mejor, y la iluminación LED ofrece un mínimo de 80.

No te preocupes por el casquillo

En su mayoría, las bombillas LED domésticas son compatibles con los casquillos de las antiguas tecnologías de iluminación, siendo los más comunes el E27 (el más habitual) y el E14 (para las bombillas pequeñas tipo vela).

Siempre hay que tener en cuenta las certificaciones

No puede faltar el certificado RoHS, garantía de que el producto está libre de sustancias peligrosas, y el sello CE, que garantiza que ha sido fabricado según los estándares de la Unión Europea.

Ten en cuenta todos estos factores a la hora de comprar iluminación LED, y de esta forma conseguirás la mejor calidad en iluminación al precio más competitivo, con mayor eficiencia, ahorro de consumo y respeto al medio ambiente.

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